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9/3/08

Sick child o' mine

Era un pequeño niño muy triste caminando por los pasillos del hospital tirando de un palo de metal que sostenía una bolsa de suero. Desconozco el nombre técnico pero asumo que entienden a que me refiero. Mientras yo meditaba sobre cual seria el nombre del artefacto –que luego olvide preguntar a mi doctor como se llamaba- ese mini ser humano se deslizaba de una manera tan perturbadoramente solemne que se me puso la piel de gallina. ¿Cómo podía ser que un niño de no más de 7 años tuviera que caminar por un hospital cargando con un palo con una bolsa de suero conectada a su brazo? ¿Qué extraña enfermedad seria la que lo asolaba y le impedía estar corriendo por ahí? Tan triste… y a la vez, tan kitsch. Es la verdad, pues no se puede negar que esa imagen resulta fatalmente sentimentaloide.
Luego de un rato de meditar sobre eso, deje de sentir pena para dejar lugar a la ira. Pero no contra el mundo, la vida, el destino o algún dios todopoderoso demasiado holgazán y sádico para salvar al niño sino contra el niño mismo. ¿Qué clase de ser es este? Camina por ahí con un aire de grandeza rogando lastima y provocando obvias y estupidas lagrimas en los espectadores de su show que en lugar de sentirse mal por ellos mismos ante la realidad de que se encuentran en un hospital por cualquiera que sea la razón, piensan cuan afortunados son de estar mas sanos que ese desdichado niño. Que me disculpen pero en ese caso deberían deprimirse cuando ven las olimpiadas pensando en que desafortunados son de no estar así de sanos.
¿Acaso no lo hacen? ¿Acaso no ven a la gente en mejor posición que ellos y los envidian e imitan? Al menos son coherentes… más de lo que pensaba por lo menos.

27/10/07

Mano

En cuanto me levante esta mañana noté que mi mano derecha se sentía particularmente dura en comparación con mi mano izquierda. La verdad es que comparando con mis recuerdos de la noche anterior y todo tiempo previo a ese momento nunca había sentido los músculos de mi mano tan tensos.
A medida que el día avanzó me pareció por momentos que de pronto podría mirar mi mano y encontrarla transformada en una especie de piedra o mármol (dependiendo de las fluctuaciones en mi autoestima a lo largo del día pensaba en si me convertiría en un trozo de roca o en una magnifica estatua de mi mismo). Tantos momentos fueron los que pensé que me convertiría en roca como los que me sentía seguro de que era mármol que finalmente decidí no confiar en mis predicciones y esperar a ver que ocurría. Llevo 10 horas y aun no hay modificaciones materiales visibles… (Aunque en este momento pienso en piedra)
Estoy considerando la posibilidad de haberme confundido. Tal vez mi mano siempre fue así y hoy lo olvide por lo que me parece algo completamente nuevo y extraño. Tal vez es mi mano izquierda la que esta inusualmente blanda y flácida. Tal vez ambas cambiaron un poquito para cada lado del punto medio y solo lo noto por el contraste entre una y otra. Cómo saberlo.

5/7/07

Ingravidez

Quien mierda decide que no tengo la razón cuando tengo la valentía de afirmar algo tan increíblemente fantástico como que no soy mas de lo q podría sacar de una maquina de coca cola. Alguien que me saque de mi miseria y me diga que no puede estar seguro de la veracidad de mis afirmaciones como no puede estar completamente convencido de que todo lo que digo sean entupidas falacias propias de un imbecil.
Váyanse todos a sus casas y cierren las puertas y las ventanas. El fin del mundo se acerco hace 100 años y hoy es el último día de posible idiotez. Nadie puede salvarse pues no hay nada de lo cual huir y cuando no existe ni peligro ni amenaza todo aquello que alguna vez consideramos comodidad y confort toman ese lugar. No podemos evolucionar mas, estamos perdidos en este peligroso bienestar. Flotando a la deriva en la ingravidez de la comodidad mientras perdemos tonicidad muscular y para que cuando llegue el momento en que las antiguas leyes de la gravedad vuelvan a aplicarse nos aplastemos contra el piso como el saco de piel sin huesos en que nos hemos convertido.
Caeremos, no hay ninguna duda. Floten tranquilamente todo lo que quieran pero les aconsejo que el día en que se sientan atraídos hacia el suelo hagan su mejor esfuerzo por aterrizar de cabeza para no tener que asarse al sol mientras los buitres los despedazan vivos pues ya será demasiado tarde para salvarse.